Como me gustaría comenzar a poder escribir algo, nada sale, tendré la lengua húmeda pero las manos están secas. Lo peor es que lo piensas y piensas, hasta lo puedes escribir.
Por todos lados puedes hacerlo, pasas horas frente a la pantalla que te fríe los ojos a cambio de nada, gastas las puntas de los dedos en un teclado pegajoso. Papeles y cuadernos lapiceros y lápices suficientes para no gastarlos en toda tu vida.
Contradictorio y sarcástico. Suele ser así.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario