Esto es sobre el paso del tiempo, como los días pasan y nada los detiene. Todos los días pasa un día, quieras o no, te pase algo o no, sea diferente al anterior o la repetición del mismo mal chiste. Total... siempre nos queda el consuelo del mañana.
Todas las mañanas despiertas en tu cama, solo, cansado, asustado de recuperar la conciencia y te traicionas a ti mismo; 7 o 8 horas de sueño que se van al cacho porque durante los 5 primeros minutos del día te preocupas más por cosas contingentes de ese día, tan ridículas como la del día anterior y simplemente olvidaste la noche anterior. No te detuviste a pensar. Te negaste. Tienes un día tan ridículo y contingente como el día de hoy y llega la noche. Dos opciones, te mareas lo suficiente para llegar a tu cama y caer como un tronco o te enfrentas a ti mismo. En la oscuridad y soledad la voz dentro de ti se desata y no hay forma de controlarla, lo único malo es que para cuando te duermes ya no recuerdas nada. Alguna vez te haz acordado del momento en que te duermes? Al final que importa, si todo pasó ayer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario