martes, 12 de febrero de 2008

AMOR Y HORROR EN LA HISTORIA

Nuestra espantosa historia toma lugar en Alemania, país de Europa con grandes regiones montañosas y mujeres que parecen hombres, la trama se desarrolla en la pequeña cuidad de Hamburgo.


-Mujer, pásame las patatas! – eso era todo lo que se escuchaba durante las comidas en la casa de los Pepisweister. Patatas, patatas y más patatas. La vida no era fácil y de algo había que sobrevivir, o al menos es era lo que pensaba sr. Hans Pepiswesiter, el dueño de casa. El sr. Pepisweister era un funcionario de la ciudad, se pasaba todo el tiempo visitando y aterrorizando a todas las casas del pueblo haciendo inspecciones de sanidad para el gobierno local. Las comadronas huían de su vista si se lo cruzaban por la calle rumbo al mercado o al río, pues estaban seguras que él tendría una razón para increparlas. Así es pues como el protagonista de nuestra historia no era muy querido ni apreciado por las gentes de Hamburgo, y la situación no era muy diferente en su propia casa.

La señora Pepisweister (que la historia se encargó de olvidar su nombre de pila pues resultaba irrelevante ya que era mujer y vivía en el siglo XVI) detestaba a su marido, pero debía vivir con el o elegir la calle.

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La señora Pepisweister en sus años mozos.

1 comentario:

Mayra Carbone dijo...

Fuera de detestarse mutuamente, la pareja de esposos Pepisweister llevaban una vida apacible en el hogar, les gustaba dar paseos por el campo donde hablaban sobre el clima o tenían conversaciones acerca de los defectos mutuos
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